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Cómo realizar el mantenimiento básico para tu coche

¿Quieres saber los puntos clave para mantener tu coche en perfectas condiciones? Siguiendo los consejos Inniauto y lograrás mantener tu automóvil en óptimo estado:

1.Frenos

El primer signo de que las pastillas de freno de tu coche han llegado al final de su vida útil es que notes una ligera vibración al utilizar los frenos.

Si esto comienza a ocurrir es necesario acudir al taller lo antes posible ya que, además de que no es caro sustituir unas pastillas, si la pastilla de freno se desgasta en extremo, la pinza de freno rozará con el disco dañándolo, haciendo necesaria su sustitución. Lo que aumentaría mucho el coste de lo que debería haber sido una operación de mantenimiento rutinaria ya que en ese caso tendrías que cambiar pastillas y discos.

Es recomendable que, en caso de duda, te acerques a un taller de confianza para que comprueben el estado de tus pastillas de freno, operación por la que no te cobraran nada.

El último consejo referente al mantenimiento del sistema de frenado de tu vehículo es asegurarte que el líquido de frenos está dentro de los niveles recomendados (eso debería estar incluido en las revisiones periódicas realizadas).

2. LUBRICANTES Y ANTICONGELANTE

El líquido anticongelante y el aceite son dos componentes del motor que necesitan estar entre ciertos niveles máximos y mínimos para evitar que el motor sufra daños durante su funcionamiento.

El mayor peligro es que el vehículo tenga una fuga y pierda líquido, la manera más fácil de asegurarse de que esto no está sucediendo es comprobar que no quede ninguna mancha sospechosa en el suelo al desaparcar.

Si esto estuviese sucediendo es recomendable extremar la precaución y comprobar los niveles tanto de aceite como de anticongelante habitualmente para poder detectar rápidamente una bajada en los niveles de ambos líquidos.

Si se diese el caso de que un vehículo tiene una fuga es recomendable ir al taller lo antes posible, siempre que los niveles no hayan pasado el nivel mínimo. Si los niveles están muy bajos es preferible ni encender el motor del coche y, si fuese necesario, transportar el vehículo al taller en grúa ya que las consecuencias de circular con un motor sin aceite o anticongelante pueden ser muy graves.

Todo lo anterior es también aplicable al caso de que se enciendan los chivatos de aceite o anticongelante de tu vehículo, recomendándose en dichos casos detener el vehículo inmediatamente y comprobar los niveles para evitar averías graves.

Por último, en el caso del aceite, hay que tener en cuenta que, con el tiempo y el uso, este líquido se degrada y pierde sus cualidades lubricantes por lo que es necesario realizar cambios periódicos, ya sea al pasar un número determinado de kilómetros, que dependerá del tipo de motor y vehículo, o un máximo de dos años desde el último cambio.

3. Amortiguadores y Neumáticos

AMORTIGUACIÓN

La amortiguación es el sistema responsable de mantener la estabilidad y el control del coche y de evitar que la suspensión se estropee. Al mismo tiempo ayuda a que los neumáticos se adhieran al suelo evitando un desgaste excesivo.

Si notas que, al frenar, el vehículo pierde adherencia o que tras coger un bache le cuesta recuperar la estabilidad más de lo normal o que tarda mas en frenar es recomendable revisar el estado de los amortiguadores, aunque es fácil que día a día vayas perdiendo agarre poco a poco y no te des cuenta. Revisarlos a la par que haces una revisión cuando el coche ya vaya teniendo kilómetros no está de más.

NEUMATICOS

Hay dos factores que afectan al desempeño de los neumáticos de un vehículo; la presión y el desgaste.

Todos los fabricantes tienen unos niveles de presión recomendadas para sus neumáticos con los que garantizan ciertos niveles de adherencia, consumo de combustible y desgaste del dibujo. Para asegurarse que los neumáticos están funcionando correctamente se recomienda comprobar la presión habitualmente y muy especialmente antes de realizar desplazamientos largos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, con el uso, la superficie del neumático en contacto con el asfalto se va desgastando lo que hace que, poco a poco, el dibujo vaya perdiendo grosor. Al perder grosor los neumáticos van ofreciendo cada vez menos adherencia y control, especialmente en superficies mojadas.

Todos los neumáticos tienen un chivato que indica el desgaste máximo que admite. Es muy recomendable saber el recorrido de desgaste que les queda a los neumáticos y no apurar demasiado el cambio de ruedas.

4. Carrocería

El aspecto de la superficie de tu coche depende de varios factores; la calidad de la pintura, la exposición los elementos y lavarlo con regularidad con los productos adecuados.

Si bien una pintura de buena calidad puede resultar menos económica, la mejor calidad del barniz así como de otros componentes garantiza que color mantendrá durante más tiempo un aspecto brillante.

La pintura siempre se conservará mejor con una exposición mínima a los elementos, por lo que si fuese posible es recomendable que el coche pase la mayor parte del tiempo en que no se está utilizando a cubierto.

La suciedad depositada sobre un vehículo puede hacer que, a la larga, la pintura pierda brillo, hay que tener especial cuidado con las deposiciones de los pájaros ya que son ligeramente corrosivas y si no se limpian rápido pueden dejar marcas permanentes en la carrocería.

A la hora de efectuar reparaciones de desperfectos, es importante asegurarte de llevarlas a cabo en un taller bien equipado, que tenga cabina de pintado y que pueda comprobar la colorimetría, para garantizar que las piezas dañadas son pintadas con exactamente el mismo tono del resto del vehículo.

5. Iluminación

Los coches más modernos te avisan cuando una bombilla esta fundida, si eso dirígete al taller a que te la cambien. Si no, de vez en cuando comprueba que se encienden las luces, especialmente las de freno traseras y antiniebla, y si alguna falla dirígete al taller.

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